Paul Magnier demuestra que no hay ‘Muro’ imposible en el Giro d’Italia 2026.
El francés Paul Magnier no creía en sí mismo al inicio de la Etapa 18 del Giro d’Italia 2026 en Fai della Paganella.
«Solo pienso en Roma. Jhonatan Narváez tiene un punto más en las subidas», confesó. Seis horas después, el galo no solo recuperó la Maglia Ciclamino, sino que igualó al ecuatoriano en victorias parciales, quedándose a un paso de batir el récord de Bernard Hinault y Arnaud Démare en triunfos en una misma edición.
La clave estuvo en el Muro di Ca’ del Poggio, un ascenso de apenas un kilómetro con rampas brutales y más de diez mil aficionados rugiendo. Allí, entre el caos y la emoción, Magnier encontró su momento.
La fuga inicial, integrada por Mattia Bais, Andrea Mifsud, James Shaw y Jonas Geens, nunca logró suficiente ventaja. El pelotón, liderado por los Visma | Lease a Bike, con Sepp Kuss y un impasible Jonas Vingegaard, controló la situación hasta el último momento.
Pero el protagonista inesperado fue Afonso Eulálio. El portugués, Maglia Bianca y futuro referente del ciclismo, sufrió una caída espectacular a 50 km de meta al engancharse con una bolsa de avituallamiento.
Tras un porrazo que requirió atención médica, Eulálio resurgió como un titán. En el punto decisivo, atacó con una garra infinita, acompañado por Johannes Kulset.
Y entonces apareció Jasper Stuyven, el clasicómano belga, ganador de la Milano-Sanremo. Con una exhibición de fuerza, Stuyven arrasó al pelotón y dejó a Magnier en la línea de meta, listo para celebrar.
Así, Paul Magnier demostró que no hay ‘Muro’ imposible, y ahora, con 9.000 metros de desnivel en dos días y los Dolomitas por delante, el Giro promete más emociones.
El francés, emocionado, vibró con una prenda que, si Narváez no lo remedia, llevará hasta Roma.
El plato para mañana

