Davide Ballerini se impuso en la Etapa 6 del Giro 2026, una jornada de viento, adoquines y caídas en Nápoles.
Davide Ballerini se coronó en la Etapa 6 del Giro 2026, una etapa que, aunque muchos la llamaron de «transición», tuvo el aire de una clásica.
El viento azotó con fuerza desde Paestum, la lluvia amenazó y los temidos sampietrini de Nápoles añadieron emoción a una llegada en repecho.
La fuga nunca tuvo oportunidades: el pelotón, liderado por equipos como Unibet Rose Rockets y Lidl-Trek, la neutralizó a solo 30 kilómetros de la meta.
La etapa comenzó con un duelo contra el crono entre Luca Vergallito y Edward Planckaert (Alpecin-Premier Tech), emulando el legendario Trofeo Baracchi.
Más tarde, Manuele Tarozzi, Martin Marcellusi y Mattia Bais se unieron a la escapada, pero los favoritos no permitieron que la ventaja creciera.
Los equipos de los velocistas, con pocas oportunidades de victoria en el Giro 2026, presionaron para mantener el control.
El caos llegó en los últimos kilómetros. Los adoquines húmedos y una curva peligrosa provocaron una serie de caídas que dejaron fuera de combate a Jonathan Milan (Lidl-Trek), Tobias Lund Andresen (Decathlon CMA CGM), Dylan Groenewegen (Unibet Rose Rockets) y Orluis Aular (Movistar Team).
En medio del desorden, Davide Ballerini (XDS Astana) se alzó con la victoria, seguido de cerca por Jasper Stuyven (Soudal Quick-Step).
«A veces el triunfo llega cuando menos te lo esperas», declaró Ballerini tras cruzar la línea de meta.
Mientras, Afonso Eulálio (Bahrain Victorious) disfrutó de su primer día como Maglia Rosa, aunque con incertidumbre sobre su rendimiento futuro:
«No sé si mañana mi cuerpo estará arriba o abajo».
El Giro 2026 avanza hacia el Blockhaus, la etapa más larga de la prueba con 244 kilómetros. Allí se definirá la jerarquía entre los favoritos, como Jonas Vingegaard (Visma | Lease a Bike) y Giulio Pellizzari (Red Bull-BORA-hansgrohe), que se encuentran a seis minutos de Eulálio. Una jornada que promete más emociones en la Corsa Rosa.

