Igor Arrieta se impuso en una etapa épica del Giro 2026 en Potenza, con frío, lluvia y caos.
Igor Arrieta demostró hoy en Potenza por qué el Giro 2026 es la carrera más dura del mundo. 200 kilómetros, 4.000 metros de desnivel, granizo dos veces sobre la caravana y un pelotón reventado.
El hijo de José Luis Arrieta, exgregario y ganador de etapa en La Vuelta, emuló a su padre con un triunfo de prestigio en condiciones extremas.
Giulio Ciccone (Lidl-Trek) llegó a la etapa con la Maglia Rosa, pero el frío y la lluvia lo obligaron a ceder la liderato en solo 24 horas.
Los chubasqueros no fueron suficientes para proteger a los corredores, que vivieron una de sus jornadas más duras.
Entre el sufrimiento, una escapada de 13 ciclistas se consolidó tras 90 kilómetros de lucha. En una subida dura, la Montagna Grande di Viggiano (2ª categoría), Arrieta y Afonso Eulálio (Bahrain Victorious) destacaron.
El drama llegó en el descenso. Arrieta perdió el control de su bicicleta y cedió medio minuto, dejándose la piel literalmente.
A seis kilómetros de la meta, Eulálio también cayó, nivelando la batalla pero con más daño físico. Cuando todo apuntaba a un duelo final, Arrieta pisó una tapa de alcantarilla y se desvió. Eulálio, agotado, no pudo mantener el ritmo, y Arrieta lo superó en la recta de meta.
Los favoritos solo tomaron posiciones al final, cuando la batalla ya estaba siete minutos por delante. Eulálio ahora tiene seis segundos de ventaja para los finales en alto del fin de semana: Blockhaus (viernes) y Corno alle Scale (domingo). ¿Será suficiente?
El Giro 2026 sigue demostrando que es una carrera de resistencia, estrategia y, sobre todo, de corazón.
