El alcalde de Sincelejo en el Mundial de Fútbol, mientras la ciudad enfrenta crisis.
MANUEL MEDRANO BARRAGÁN.
Cuando Yahir Acuña estudiaba Ingeniería Civil en la Universidad de Sucre ya mostraba que tenía muchas ambiciones. Para ese entonces yo dirigía la emisora de la universidad y tuve la oportunidad de invitarlo a un programa radial. Ya en su rostro y en sus actitudes reflejaba un marcado interés por el poder y el dinero.
Se dice que la actividad que más dinero genera es la politiquería y, sin pensarlo dos veces, consiguió un buen padrino político que le ayudó a obtener los votos necesarios para alcanzar una curul en el Concejo de Sincelejo. Desde allí inició una carrera política que, a juicio de muchos, poco ha aportado al desarrollo de la ciudad. Sin embargo, logró llegar a la Asamblea Departamental, al Congreso de la República y, finalmente, a la Alcaldía de Sincelejo, rodeado de un grupo de seguidores que le celebran cada decisión.
Por desgracia para la capital de Sucre, llegó a la Alcaldía sin una propuesta clara, sin una visión de ciudad y sin un plan de gobierno que inspirara confianza.
Se sentó en la silla de mando y, al parecer, se preguntó: “¿Y ahora qué hago?”. Como es aficionado al deporte, decidió comenzar por esa ruta, organizando eventos locales y otros de alcance nacional. Su idea parece ser entretener a la gente mientras transcurren cuatro años de una administración que muchos consideran carente de rumbo.
Tan tranquilo está el alcalde de Sincelejo que solicitó permiso al Concejo Municipal para asistir al Campeonato Mundial de Fútbol que se celebra en México, Estados Unidos y Canadá.
Por supuesto, el Concejo le concedió la autorización y partió a disfrutar de uno de los eventos deportivos más importantes organizados por la FIFA, con una enorme convocatoria mundial.
No lo pensó dos veces y emprendió el viaje. Estará ausente durante veinte días, mientras Sincelejo continúa con sus calles llenas de huecos y enfrenta dificultades económicas que tienen al municipio en una situación preocupante.
Aunque sabemos que han sido pocos los alcaldes que han demostrado verdadero sentido de pertenencia por esta capital, seguimos eligiendo dirigentes sin una visión sólida de ciudad. Mientras tanto, Sincelejo parece haberse quedado congelada en el tiempo.
Y mientras la compra y venta de votos continúe siendo una práctica común, seguiremos retrocediendo. Parece que ese será nuestro destino.
Esperaremos que el alcalde regrese para que nos cuente sus mejores anécdotas del Mundial y, de paso, nos diga si James Rodríguez debe continuar o no en la Selección Colombia.
Lo esperaremos para escucharlo en la próxima rueda de prensa.
