Albeiro Paredes encadenó tres derrotas y ahora su carrera profesional queda en incertidumbre
Albeiro Paredes encadenó tres derrotas. La última llegó anoche en Maryland, donde el boxeador sucreño buscaba el título Continental CMB y terminó, una vez más, sin levantar los brazos.
Después del combate, Paredes no anunció su retiro. Tampoco prometió volver. No habló de una nueva fecha ni escribió que regresaría más fuerte.
Solo dejó un mensaje.
«Han sido muchos años entregándolo todo por este deporte», escribió.
En esas palabras aparece el peso de una carrera. También el cansancio de un boxeador que ha dado mucho por el boxeo y que, desde hace tiempo, no encuentra la victoria que necesita.
«Di lo mejor de mí, con aciertos y errores, pero hace tiempo no levanto los brazos al final de una pelea», reconoció.
La frase adquiere otra dimensión después de la derrota ante el kazajo Yevgeniy Pavlov. Con ella, Paredes acumuló tres caídas consecutivas.
Primero fue Armando Martínez Rabi, en julio de 2025. Luego llegó Edward Vázquez, quien lo venció por nocaut técnico en noviembre. Anoche, el turno fue para Pavlov, quien elevó su récord a 12 victorias y mantuvo su invicto.
Tres peleas. Tres derrotas. Una racha que obliga a detenerse.
El Albeiro Paredes de hoy no es fácil de separar del boxeador que alguna vez fue. Durante su etapa amateur, muchos lo consideraron un pugilista de gran técnica.
Su capacidad para interpretar los combates alimentó la expectativa de que podía construir una carrera importante entre los profesionales. Pero el amateurismo y el profesionalismo son dos mundos completamente distintos.
Paredes trabajó para esta pelea. Viajó a Florida. Buscó nuevos sparrings. Habló de una transformación mental. Dijo que había aprendido de sus derrotas anteriores.
El resultado, sin embargo, volvió a ser adverso.
«Quería traerme esos cinturones y sé cuánto trabajé para lograrlo», escribió después de la pelea.
Luego dejó una reflexión que parece resumir el momento:
«Hacer las cosas bien no siempre garantiza el resultado que uno espera».
Ahora surge la pregunta que nadie puede responder por él: ¿Qué sigue para Albeiro Paredes?
Algunos consideran que podría necesitar un regreso al amateurismo. No como un retroceso, sino como una posibilidad para reencontrarse con el boxeador técnico que alguna vez fue y recuperar sensaciones que parecen haberse extraviado en el camino profesional.
Otros creen que el problema puede estar más allá de la técnica. Tal vez en la confianza. Tal vez en el desgaste. Tal vez en la falta de hambre. Tal vez en una relación con el boxeo profesional que, por dentro, ya comenzó a romperse.
Pero todo eso son preguntas. No certezas.
Albeiro Paredes completó tres derrotas consecutivas y dejó abiertas varias preguntas. Su mensaje no dice que seguirá. Tampoco dice que se va.
Después de tantos años entregándolo todo por el boxeo, el sincelejano parece encontrarse ante la pelea más difícil de todas: decidir si todavía quiere continuar.
Y, sin embargo, hay algo que también forma parte de su historia. Paredes ha sabido levantarse antes. Como un ave fénix, ha encontrado la manera de volver a emerger de sus propias cenizas.
La pregunta ahora es si todavía queda fuego.
