Venezuela, un país con , sigue atrapada en la paradoja de ser tan rica en recursos y tan pobre en futuro, .
MANUEL MEDRANO BARRAGÁN.
Rico, prepotente y presidente de uno de los países más poderosos del mundo. Así actúa Estados Unidos, convencido de ser la policía global, algo que la historia ha demostrado con creces a través de sus constantes intervenciones en otros países.
México lo sabe bien: perdió gran parte de su territorio a manos del vecino del norte, dando origen a la célebre frase: “Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos”. La lista de países víctimas del imperio es larga y dolorosa: Nicaragua, Haití, Camboya, Vietnam —dejado prácticamente destruido—, Filipinas, Puerto Rico, Panamá, Guatemala, Siria, Libia, entre muchos otros.
Para Donald Trump nunca fue complicado plantear la invasión a Venezuela con el objetivo de capturar a Nicolás Maduro y llevarlo a Nueva York. Lo hizo convencido de que no provocaría un conflicto de escala mundial, ni siquiera un pronunciamiento contundente de China o Rusia.
Mientras Estados Unidos veía agotarse parte de sus reservas petroleras, comenzó a mirar con ambición el petróleo venezolano. Hoy pretende apoderarse de ese recurso estratégico ante los ojos de un mundo que ha dejado solo al país hermano, enfrentado a un presidente estadounidense prepotente y al que Trump mismo ha calificado como “”.
Nadie desconoce las malas actuaciones de Nicolás Maduro: un gobernante déspota que, pese a haber perdido las elecciones frente a Edmundo González, se aferró al poder, convirtiéndose en un dictador en pleno siglo XXI, una era en la que, al menos en teoría, debería prevalecer la democracia.
Venezuela es un país inmensamente rico en recursos naturales: petróleo, gas y minería. Sin embargo, históricamente ha enfrentado profundas crisis sociales que han empujado a gran parte de su población a la extrema pobreza. Basta recordar al fallecido expresidente Hugo Chávez Frías, quien inició una venezolano a países como Argentina, Cuba y otros, con el objetivo de proyectarse como un líder mundial.
Hoy Venezuela sigue atrapada entre el . Sin liderazgos claros, sin instituciones sólidas y sin una democracia real que permita reconstruir el país.
Pobre Venezuela: tan rica en recursos y tan pobre en futuro, y todavía sin el rumbo necesario para .


