Una hacienda embargada a paramilitares, avaluada en más de 21.300 millones de pesos, pasará a reparar a las víctimas del conflicto armado en Colombia.
La Fiscalía General de la Nación logró imponer medidas cautelares sobre la finca Piedra Linda, ubicada en el municipio de Cimitarra, Santander.
Una magistrada del Tribunal Superior de Bucaramanga ordenó el embargo, el secuestro y la suspensión del poder dispositivo sobre este predio rural de 1.154 hectáreas.
El inmueble habría servido como escenario de entrenamiento para integrantes de estructuras paramilitares que delinquieron en el Magdalena Medio.
Según las pruebas recolectadas, allí se realizaban prácticas físicas y de manejo de armas. Los testimonios obtenidos señalan, además, la permanencia de instructores extranjeros contratados por estas organizaciones ilegales.
Con dueño de papel
Aunque la propiedad figura registrada a nombre de una particular, los análisis patrimoniales revelaron otra historia.
Los investigadores encontraron una posible relación entre el predio y personas vinculadas al narcotráfico y a la conformación de grupos armados ilegales. El registro formal, entonces, ocultaría la verdadera procedencia del dinero.
El Grupo de Persecución de Bienes de la Dirección Especializada de Extinción del Derecho de Dominio ocupó la finca en diligencia reciente. Esta unidad trabaja bajo el mandato de la Delegada para las Finanzas Criminales.
Destino de los recursos
La Fiscalía pondrá el predio a disposición de la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV). El objetivo es claro: convertir estos bienes en recursos para las víctimas del conflicto armado. Así, una hacienda embargada a paramilitares se transforma en herramienta de reparación para miles de colombianos afectados por la violencia.
Este caso refuerza la estrategia del ente acusador contra la criminalidad económica. Golpear el patrimonio de las estructuras ilegales desfinancia sus operaciones y restituye, de paso, algo de justicia a quienes sufrieron el conflicto en sus propias vidas.
