Mayerlis Angarita denuncia fraude electoral en cinco municipios de Sucre, donde 3.000 cédulas irregulares amenazan la curul de paz.
ÁNGEL MIGUEL PÉREZ MARTÍNEZ.
Mayerlis Angarita denuncia fraude electoral en los Montes de María, donde más de 3.000 cédulas irregulares en cinco municipios —El Carmen de Bolívar, Ovejas, San Onofre, María La Baja y Chalán— ponen en riesgo la legitimidad de las elecciones para la curul de paz.
Según la candidata, estas inscripciones corresponden a personas que no residen en zonas rurales, sino que provienen de barrios urbanos como Las Margaritas o programas sociales sin vínculo con el campo.
«El Consejo Nacional Electoral (CNE) no se ha pronunciado, y esto es un intento de robarnos nuestra credencial mediante la trashumancia electoral«, advirtió Angarita, recordando que el Acto Legislativo 02 de 2021 es claro: solo las víctimas rurales pueden votar en las Circunscripciones Transitorias Especiales de Paz (CITREP).
Pruebas concretas: el caso de Ovejas y La Peña
Angarita presentó evidencia contundente: en la mesa 5 de La Peña (Ovejas), hay personas zonificadas que nunca han vivido en esa vereda rural. Incluso mencionó casos específicos, como el del exalcalde de Ovejas, quien aparece registrado en La Peña a pesar de ser residente urbano.
«Lo hemos denunciado con nombres y apellidos. Las redes sociales ya lo saben, y el CNE debe actuar», exigió. Para la candidata, esta situación no solo es ilegal, sino que desvirtúa el propósito de reparación que inspiró la creación de las CITREP.
La zonificación rural: un derecho, no un negocio
La zonificación rural fue diseñada para garantizar que las víctimas del conflicto —aquellas que vivieron directamente la violencia— pudieran ejercer su derecho al voto. Sin embargo, Angarita denunció que este mecanismo se ha pervertido para abrir brechas de corrupción.
«Estas cédulas deben regresar al casco urbano, porque la zonificación rural es para quienes sufrieron el desplazamiento y la guerra, no para quienes buscan manipular el proceso», recalcó.
Un llamado a la resistencia y la justicia
Ante este escenario, Mayerlis hizo un llamado a la resistencia ciudadana y a las autoridades.
«Exigimos garantías. Si resistimos la violencia de las FARC y los paramilitares, resistiremos estos cuatro días para lograr la victoria de las víctimas», declaró.
La candidata instó al CNE y a la Fiscalía General a investigar y sancionar estas irregularidades, recordando que 300.000 víctimas rurales merecen un proceso electoral transparente.
La curul de paz: un legado que no se negocia
Para Angarita, la curul de paz es un derecho histórico de las víctimas, no un botín político.
«No permitiremos que la corrupción le arrebate a nuestro pueblo lo que le pertenece por justicia», afirmó.
Mientras el 8 de marzo se acerca, su campaña redobla esfuerzos para movilizar a las comunidades y garantizar que cada voto sea legítimo.
«Seguiremos denunciando hasta el final, porque esta curul no es para los tramposos, es para quienes han sufrido y merecen reparación», concluyó con firmeza.

