Alex Char: el eterno alcalde de Barranquilla, ha marcado la historia política de la ciudad con obras y liderazgo.
MANUEL MEDRANO BARRAGÁN.
Para sus críticos, Alex Char es el verdadero hombre fuerte de Barranquilla. Sostienen que ha construido un modelo político basado en obras públicas, el arraigo que despierta el Junior de Barranquilla y el poder de un importante conglomerado de medios, entre ellos Radio Olímpica, una de las emisoras con mayor audiencia del país. Según esta visión, estos elementos han contribuido a fortalecer su liderazgo y a mantener una ciudadanía ampliamente identificada con su proyecto político.
Durante años, Alex Char, el eterno alcalde de Barranquilla, ha contado con un amplio respaldo en el Concejo Distrital y en las urnas. La oposición política ha tenido dificultades para consolidarse y, salvo coyunturas específicas, las protestas ciudadanas no han alcanzado una magnitud que ponga en riesgo su hegemonía.
Hoy, sin embargo, uno de los mayores desafíos de su administración es la inseguridad. El incremento de la delincuencia y de los enfrentamientos entre bandas criminales en varios sectores de la ciudad ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades. Incluso, el alcalde ha buscado la coordinación del Gobierno Nacional para enfrentar este fenómeno.
Resulta llamativo que, después de tantos años de experiencia administrativa, la inseguridad continúe siendo una de las principales preocupaciones de los barranquilleros. La ciudad luce moderna y transformada en muchos aspectos, pero en varios barrios la criminalidad sigue afectando la tranquilidad de sus habitantes.
También es justo reconocer que Alex Char recibió una ciudad con importantes rezagos administrativos y que, durante sus gobiernos, Barranquilla experimentó una profunda transformación urbana. Obras de infraestructura, recuperación del espacio público y proyectos de desarrollo cambiaron la imagen de la ciudad. No obstante, persisten problemas estructurales como la pobreza y la desigualdad, retos que aún están lejos de resolverse.
La fortaleza política de Alex Char, el eterno alcalde de Barranquilla, ha resistido el paso de los años, las controversias y diversas denuncias públicas. Uno de los episodios más sonados fue el caso de la excongresista Aída Merlano, quien formuló graves acusaciones sobre presuntas redes de compra de votos en la Costa Caribe e involucró a miembros de la familia Char. Sin embargo, esas denuncias no han dado lugar a una condena judicial contra Alex Char.
Por otra parte, su hermano, Arturo Char, enfrenta un proceso judicial relacionado con presuntos delitos electorales, un hecho que ha mantenido a la familia Char en el centro del debate político nacional.
Y es aquí donde surge una pregunta que muchos colombianos se hacen: ¿cómo explicar que un dirigente político haya logrado mantenerse durante tantos años con un respaldo electoral tan sólido? La respuesta corresponde a las autoridades judiciales cuando existan pruebas suficientes y a los ciudadanos en las urnas. Mientras tanto, cualquier afirmación sobre la comisión de un delito debe sustentarse en decisiones de la justicia y no únicamente en percepciones o denuncias.
