Ola de violencia en Sucre sacudió al departamento con cinco atentados sicariales que dejaron cuatro muertos y un herido en menos de 24 horas.
La ola de violencia en Sucre ha dejado un saldo trágico: cinco atentados sicariales entre la noche del martes y la tarde del miércoles.
Cuatro hombres perdieron la vida y el abogado Juan Andrés Bustamante resultó herido tras un ataque con arma de fuego en el barrio Versalles, en Sincelejo.
Con estos casos, el departamento acumula 102 homicidios en lo corrido de 2026, una cifra que alarma a las autoridades y a la comunidad.
El primer crimen ocurrió en la invasión Venezuela, en Ovejas, donde Juan Carlos Fernández Riveros, conocido como «el Papa», fue asesinado con un disparo en la cabeza.
Las unidades de la Policía Judicial Sijín iniciaron de inmediato las investigaciones para esclarecer los hechos. Este homicidio eleva a tres las víctimas mortales en Ovejas durante el año.
En Sampués, la violencia arrebató la vida de Yoryi José Suárez Pineda, de 31 años. El árbitro fue atacado a balazos en la vereda San José, zona rural.
Vecinos alertaron a las autoridades tras escuchar detonaciones. Al llegar, encontraron su cuerpo junto a su motocicleta Yamaha. Las autoridades trabajan para identificar a los responsables.
En San Onofre, Francisco Javier Ruiz Medrano, de 24 años, fue asesinado en el corregimiento de Berrugas. Dos hombres en motocicleta le dispararon repetidamente antes de huir.
A pesar de los esfuerzos de sus acompañantes, Ruiz Medrano murió en el lugar. Este caso suma cuatro homicidios en el municipio durante el año.
Y en Sincelejo, el otro caso
El quinto ataque ocurrió en Sincelejo, donde Moisés Enrique Villegas Flórez, de 26 años, fue encontrado sin vida en una cuneta de la vía que comunica a la urbanización Villa Paz con el corregimiento Cruz del Beque. Presentaba múltiples impactos de bala. Familiares y peritos del CTI de la Fiscalía se desplazaron al lugar para realizar la inspección técnica.
La ola de violencia en Sucre no solo ha dejado luto en varias familias, sino que también ha encendido aún más las alarmas sobre la seguridad en la región.
