La energía solar en Sucre ya se traduce en ahorro y agua potable garantizada para las comunidades rurales del departamento.
La energía solar en Sucre dejó de ser un proyecto sobre papel y hoy enciende motores, mueve bombas y alivia bolsillos.
En el corregimiento de San José de Rivera, municipio de Galeras, la planta instalada ya rueda en periodo de prueba y muestra sus primeros resultados: facturas más bajas y agua que llega sin interrupciones.
No es un caso aislado. Se trata de uno de los 13 microacueductos rurales que hace parte del plan de la Gobernación de Sucre para incorporar energía solar en estos sistemas. El objetivo es claro: reducir los costos del consumo eléctrico y lograr una operación más eficiente.
Para la comunidad, el cambio se siente en la vida diaria. El acceso al agua potable queda garantizado todo el tiempo y la economía local recibe un impulso inesperado. Los recursos que antes se iban en el recibo de luz ahora quedan en casa.
«Gracias a la gobernadora por este proyecto de los paneles solares para nuestro acueducto. Estamos muy contentos, nos estamos beneficiando grandemente porque los recursos que estábamos utilizando para el recibo ahora son menores y esperamos que sigan bajando todos los meses», expresó Ramón Dávila Rivas, habitante de San José de Rivera.
Detrás de la iniciativa hay una apuesta regional por la transición energética. La inversión supera los 3.000 millones de pesos y busca volver sostenibles los acueductos, aprovechando el gran potencial fotovoltaico del departamento.
«Con energía solar recibirán energía barata que permitirá que la factura llegue a precios muy cercanos al cero pesos. En el gobierno de Lucy García le apostamos a las energías limpias y generamos oportunidades para nuestra gente», sostuvo Cristian Ramírez, secretario de Energías.
La historia se repite en otros rincones de Sucre. En los corregimientos de Calle Nueva y Cantagallo, en Corozal, las plantas solares ya se encendieron y avanzan en periodo de prueba para sostener los microacueductos.
Con este proyecto, el departamento garantiza agua potable mediante fuentes sostenibles y fortalece el bienestar de las zonas rurales. La energía solar en Sucre no solo alumbra: dinamiza economías, cuida el recurso y marca un hito en la transición energética del Caribe colombiano.
