En menos de 24 horas dos homicidios se registraron en Sucre. Moisés Acosta y Cristian Cervantes fueron las víctimas.
Dos homicidios se registraron en Sucre durante el día lunes. El primero ocurrió en el sector La Ceiba, del barrio La Fe de Sincelejo, en el norte de la ciudad.
Moisés Acosta Arrazola, de 23 años y conocido como «el Menor», fue asesinado cuando eran aproximadamente las 6:00 de la tarde. El hoy occiso se movilizaba en su motocicleta.
Los sicarios le dispararon en cuatro ocasiones: dos balas impactaron en su cuello, una en la cabeza y otra en la barba.
Acosta, quien tenía anotaciones judiciales por tráfico de estupefacientes, no tuvo oportunidad de reaccionar. Murió en el lugar.
Horas antes, en el municipio de Corozal, otro crimen conmocionó a la región.
Cristian Cervantes, perseguido por sicarios, intentó salvar su vida refugiándose en el restaurante Pasteles Olga Piña, ubicado a la orilla de la Troncal de Occidente. Sin embargo, los asesinos entraron al local y lo ultimaron sin piedad.
El hecho dejó en evidencia la crudeza de la violencia que azota a Sucre, donde la impunidad y la falta de seguridad ciudadana siguen siendo un problema grave.
Las autoridades ya iniciaron las investigaciones para identificar a los responsables de estos dos homicidios que sacuden a Sucre.
Por su parte, la comunidad exige justicia y mayor presencia policial para frenar la ola de violencia que ha dejado a muchas familias en luto.
Estos casos se suman a la creciente cifra de crímenes en el departamento, donde la delincuencia organizada parece actuar sin freno.
Las autoridades han prometido agilizar las pesquisas, pero la desconfianza en las instituciones persiste.
Los nuevos homicidios ponen en evidencia la urgencia de soluciones reales para garantizar la seguridad de sus habitantes.
