Una funcionaria del Cuerpo Técnico de Investigación enfrenta cargos por homicidio en Barranquilla tras la muerte de su compañero sentimental.
La Fiscalía General de la Nación presentó ante un juez de control de garantías a Chirley Mildred Hernández Rojas, funcionaria del CTI, por su presunta participación en la muerte de su pareja sentimental. Los hechos ocurrieron el 21 de marzo en el barrio Boston de Barranquilla.
Ese día, las autoridades respondieron a un alerta sobre un cuerpo sin vida en un inmueble del sector. El hombre presentaba cuatro heridas causadas con arma de fuego. En la escena, los investigadores ubicaron un arma y cinco vainillas.
La procesada declaró que estaba en otra habitación cuando escuchó varias detonaciones. Al llegar al lugar, encontró a la víctima sin signos vitales, según su relato.
Las pruebas contaron otra historia. La Fiscalía adelantó actividades investigativas y analizó los elementos materiales, la evidencia física y los resultados forenses de la proyección de los proyectiles.
Ese trabajo permitió establecer que se trató de una muerte violenta, presuntamente ocasionada por la mujer. El caso quedó radicado como homicidio en Barranquilla, a cargo de la Unidad de Vida de la Seccional Atlántico.
Por estos hechos, un fiscal le imputó dos delitos: homicidio con circunstancia de agravación punitiva y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones.
La procesada no aceptó los cargos. Un juez de control de garantías le impuso medida de aseguramiento en su lugar de domicilio.
La captura se materializó el 25 de agosto. Uniformados de la Policía Nacional la detuvieron por orden judicial en el barrio Boston de Barranquilla, el mismo sector donde ocurrió el homicidio en Barranquilla que ahora ocupa a la justicia.
La funcionaria del CTI permanece vinculada al proceso. Las autoridades continuarán recolectando pruebas para esclarecer lo ocurrido en esa residencia del barrio Boston.
