Camila Ardila completó su primer mundial de Ironman 70.3 con coraje y perseverancia.
Camila Ardila escribió una página dorada en su carrera deportiva al cruzar la línea de su meta mundialista.
La triatleta colombiana detuvo el reloj en 6 horas, 2 minutos y 37 segundos durante el prestigioso Ironman 70.3 World Championship en suelo francés.
La competencia exigió temple desde el inicio. Durante el exigente trayecto en bicicleta, la atleta escaló el duro Col de Vence a 963 metros de altitud.
Sin embargo, la fortuna le jugó una mala pasada en el kilómetro 44. Una falla mecánica inesperada detuvo sus ruedas en plena ruta.
Ella perdió más de 10 minutos en el percance. Un bombero local ayudó a reparar la avería y devolvió la esperanza a la deportista.
Lejos de rendirse, la colombiana retomó la marcha con determinación. Llegó a la transición y calzó sus zapatillas para el tramo final de atletismo.
Recorrió los 21,1 kilómetros de pedestrismo a lo largo del icónico Paseo de los Ingleses. Camila sostuvo un ritmo constante de 5:16 minutos por kilómetro. Bebió agua con frecuencia y reguló su temperatura corporal para esquivar el intenso calor de la jornada.
Finalmente, el esfuerzo rindió frutos en la clasificación. Camila Ardila en Niza logró la posición 77 entre 176 competidoras de la categoría F18-24. Además, ocupó el lugar 809 en la tabla general entre más de 2.700 atletas que finalizaron el evento.
La joven deportista había asegurado su boleto a Europa tras obtener el triunfo en el Ironman 70.3 de Barranquilla. Meses de arduo entrenamiento culminaron con una inolvidable lección de vida frente a la élite del triatlón internacional.
