Dilson Herrera escribió anoche la última página de su carrera deportiva y le dijo adiós al béisbol profesional, entre lágrimas y aplausos.
ÁNGEL MIGUEL PÉREZ MARTÍNEZ.
Dilson Herrera cerró su ciclo como deportista y le dijo adiós al béisbol profesional con un homenaje que conmocionó al estadio 11 de Noviembre, el mismo escenario donde forjó su leyenda.
En el noveno episodio, cuando el anunciador declaró que era su último turno al bate, el público y los jugadores de ambos equipos se pusieron de pie para ovacionarlo.
El capitán de los Caimanes, con lágrimas en los ojos, saludó a la afición y dejó el terreno entre gritos de «¡Gracias, Capitán!».
Su carrera es un legado de triunfos: cinco títulos con los Caimanes, un MVP en la temporada 2024-2025 y la corona de la Serie del Caribe 2022.
Con la Selección Colombia, brilló en el Clásico Mundial y conquistó el oro en los Juegos Panamericanos y Bolivarianos. Además, dejó huella en Grandes Ligas con los Mets, Rojos y Orioles.
«El béisbol me lo dio todo», escribió Herrera en su carta de despedida. Tras 20 años de entrega, sacrificio y pasión, el infielder agradeció a Dios, a su familia —«mi mayor fortaleza»—, a compañeros, entrenadores y fanáticos.
«Su cariño fue mi motivación», confesó, recordando los mensajes que lo impulsaron a dar lo mejor en cada juego.
Pero el adiós al béisbol profesional no es el final, sino un nuevo inicio. A partir de 2026, Herrera asumirá como manager de los Guardianes de Cleveland en República Dominicana.
«Asumo este reto con responsabilidad y el mismo amor por el deporte», declaró. Su transición del terreno al dugout promete seguir inspirando, ahora desde la dirección técnica.
El estadio coreó su nombre una última vez, pero su historia sigue viva. Dilson Herrera no se despide del béisbol; solo cambia de uniforme.


